Voy a ser completamente transparente.
Después de un parón necesario, decidí volver a subir contenido a Shutterstock con la intención de reactivar mi flujo de trabajo y seguir construyendo catálogo.
Lo que me encontré fue esto:
75 archivos pendientes de revisión.
Y no durante días.
Durante semanas.
Si trabajas en stock sabes lo que eso significa: incertidumbre. Porque en este negocio el tiempo es posicionamiento, y el posicionamiento es ventas.
Así que sí, me preocupé.
El problema
Venía de varios meses de inactividad.
No había dejado el stock por abandono, sino por una pausa estratégica y personal necesaria.
Cuando regresé:
-
Subí nuevo contenido.
-
Organicé títulos y palabras clave.
-
Clasifiqué correctamente comercial y editorial.
-
Incluso hice pruebas intencionadas para comprobar criterios de revisión.
Algunas imágenes fueron aprobadas.
Otras rechazadas (como era lógico en las pruebas).
Pero 75 seguían en pendiente.
Ahí empezó la duda.
Mis hipótesis iniciales
Me planteé tres posibilidades reales:
-
Penalización por inactividad.
-
Saturación masiva de contenido.
-
Cambios internos en la estructura de revisión (editorial, Marketplace de datos, IA).
No tenía pruebas. Solo observación.
Así que decidí hacer lo que cualquier profesional debe hacer: contactar con soporte.
📩 La respuesta oficial
Este fue el correo que recibí por parte del equipo de colaboradores de Shutterstock:
En resumen, me confirmaron:
-
Los retrasos se deben a alto volumen de envíos.
-
Algunos contenidos requieren revisiones adicionales.
-
El contenido identificado para Marketplace de datos puede tardar más.
-
No hay ningún problema con mi cuenta.
-
No debo eliminar ni reenviar archivos pendientes.
Esto descarta por completo la teoría del “baneo silencioso”.
Y eso, sinceramente, tranquiliza.
¿Qué significa realmente este correo?
Significa varias cosas importantes.
Primero: el sistema sigue funcionando.
Segundo: el volumen actual es mucho mayor que hace años.
Tercero: el mercado ha cambiado.
Hoy el contenido no solo se revisa para venta tradicional, sino también para dataset y usos relacionados con inteligencia artificial.
Eso implica más capas de revisión.
Más filtros.
Más tiempo.
Lo que he aprendido (y quiero que tú también tengas claro)
-
La inactividad no parece generar penalización directa, pero sí puede afectar ritmo y prioridad.
-
Nunca debemos eliminar contenido pendiente por impaciencia.
-
El modelo de stock en 2026 ya no es el mismo que en 2020.
-
El volumen global de producción es brutal.
-
Dependencia total de una sola plataforma = riesgo estratégico.
Y esto último es clave.
Porque el problema no es que haya 75 pendientes.
El problema sería depender exclusivamente de que esos 75 funcionen.
Mi plan ahora
Muy sencillo.
-
No eliminar nada.
-
No reenviar nada.
-
Seguir produciendo con estrategia.
-
Priorizar contenido con intención comercial real.
-
Diversificar plataformas.
-
Seguir analizando el comportamiento del mercado.
Sin dramatismos.
Pero sin ingenuidad.
Reflexión final
Si trabajas en stock y estás pasando por algo similar, quiero que te quedes con esto:
No todo retraso es penalización.
No todo silencio es castigo.
Y no todo algoritmo está en tu contra.
A veces simplemente estamos en un mercado más grande, más saturado y más exigente.
La clave no es entrar en pánico.
La clave es adaptarse.
Seguiremos observando.
Seguiremos probando.
Seguiremos construyendo.
Porque esto no va de subir fotos.
Va de entender el sistema.
—
Daniel Valencia
Fotógrafo
.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario